Recomendaciones para la inclusión de sustancias en la lista de autorización

La ECHA concede prioridad a las sustancias de la lista de sustancias candidatas con el fin de determinar cuáles deber incluirse en la lista de autorización (Anexo XIV de REACH) y, por tanto, estar sujetas a autorización. La ECHA envía regularmente recomendaciones a la Comisión Europea, que se pronunciará sobre qué sustancias deben incluirse en la lista de autorización.

Normalmente se da prioridad a las sustancias que tengan propiedades PBT o mPmB, sean de amplio uso dispersivo o impliquen grandes volúmenes. Sin embargo, también se tiene en cuenta la eficacia normativa de la medida de autorización con respecto a la protección de la salud humana y el medio ambiente.

El proyecto de recomendación incluye, entre otras cosas, la siguiente información:

  • La fecha de expiración a partir de la cual la comercialización y el uso de la sustancia estarán prohibidos a menos que se conceda una autorización o que el uso esté exento de autorización.
  • La fecha límite en la cual deben recibirse las solicitudes si el solicitante desea continuar la comercialización o el uso de la sustancia después de la fecha de expiración.
  • Los períodos de revisión para determinados usos, si procede.
  • Los usos exentos del requisito de autorización, si procede.

Todas aquellas personas que deseen presentar comentarios sobre el proyecto de recomendación podrán hacerlo durante los 3 meses posteriores a la fecha de publicación.

El Comité de los Estados miembros elabora su dictamen sobre el proyecto de recomendación teniendo en cuenta los comentarios recibidos.

El dictamen del Comité y los comentarios recibidos durante la fase de consulta pública ayudarán a la ECHA a ultimar su recomendación, que se enviará a la Comisión Europea para que decida si la sustancia debe incluirse en la lista de autorización.

Excepciones

Existen algunas exenciones genéricas del requisito de autorización. Además, la ECHA puede proponer exenciones específicas para sustancias y usos si existen otras legislaciones comunitarias que contemplan los requisitos mínimos para el adecuado control de los riesgos y para la protección de la salud humana y el medio ambiente. Tales exenciones se enumerarán sobre la base de las recomendaciones que la ECHA presente a la Comisión Europea.