¿Por qué debería sustituirlos?

Son muchas las razones que empujan a las empresas a dar este paso. Puede ocurrir que, en el marco de la investigación que desarrollan con el fin de mejorar la funcionalidad técnica de sus productos, las empresas quieran reducir el riesgo potencial provocado por una sustancia que utilizan.  Pueden optar por pasar a utilizar una sustancia química menos peligrosa, una técnica alternativa o a un diseño de producto diferente. En la práctica, se trata a menudo de una combinación de estas medidas. Estas medidas, por lo general, mejoran la eficiencia, impulsan la innovación, contribuyen a lograr una ventaja competitiva y potencian la seguridad o el ahorro en los costes.

Innovación y eficiencia

Al explorar alternativas más seguras, su empresa examina sistemáticamente qué está haciendo y cómo está haciéndolo. Puede percatarse incluso de que la función que desempeña la sustancia o mezcla que está utilizando ya no es necesaria si cambia de proceso o el diseño del producto. Esto, a su vez, supone un impulso a la innovación. Reexaminar sus materiales y su proceso de producción puede traducirse también en una mayor eficiencia, reduciendo incluso el uso de recursos o la generación de residuos durante el ciclo de vida de su producto final.

Ventaja competitiva

Sustituir las sustancias químicas peligrosas puede aportarle una ventaja competitiva en el mercado. Sus clientes apreciarán unos productos eficaces que también sean seguros para los trabajadores y los consumidores, y cuyo impacto sobre el medio ambiente sea menos negativo. Su sustitución también puede permitir a sus clientes obtener una ventaja competitiva y reducir sus costes relativos al cumplimiento de la legislación aplicable a la seguridad de las sustancias químicas. Comercialice bien su producto y aventajará a sus competidores.

Ahorro en costes reglamentarios

Las sustancias químicas peligrosas están sujetas a una regulación más estricta, con el fin de proteger a las personas y al medio ambiente contra sus efectos nocivos. En consecuencia, requieren niveles de control más elevados en el lugar de trabajo y a lo largo de la cadena de suministro. Al sustituirlos por sustancias químicas o técnicas alternativas más seguras, ahorra tiempo y esfuerzo en la gestión de los riesgos asociados a su uso.

Hacer lo correcto

Muchas empresas interpretan que la sustitución es simplemente hacer lo correcto. Reducir el riesgo potencial para los empleados que trabajan con la sustancia, así como para los consumidores que utilizan sus productos y atenuar el impacto medioambiental de sus actividades, es positivo. Es su cotribución a una Europa más saludable para todos nosotros y para futuras generaciones.

¿Necesita más tiempo?

Encontrar alternativas y ponerlas a prueba puede llevar mucho tiempo. Si su sustancia está incluida en la Lista de autorización conforme al Reglamento REACH, no podrá utilizarla después de su fecha de caducidad. Si para entonces no dispone de una alternativa, debe solicitar una autorización para utilizar su sustancia.

Para más información , consulte la Autorización conforme al Reglamento REACH

 

 

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