Bisfenol A

El bisfenol A (BPA) es una sustancia química industrial que se utiliza desde los años 60. Se usa sobre todo en la fabricación de plásticos y, en menor medida, en resinas y en papel térmico.

El BPA se usa como monómero en la fabricación de plástico de policarbonato. Los productos de plástico de policarbonato incluyen una gran variedad de bienes de consumo común, como vajillas de plástico reutilizables y botellas para bebidas, equipos deportivos, CD y DVD.

Las resinas epóxicas que contiene el BPA se utilizan para revestir el interior de las tuberías de agua y el interior de las latas para alimentos y bebidas, lo que aumenta su vida útil y evita que la comida o la bebida tengan un sabor metálico.

El BPA también se utiliza para fijar la tinta en el papel térmico que se utiliza para los recibos de compra, así como en los billetes del transporte público y las multas de estacionamiento.

Cómo se controla el uso del bisfenol A

Uso restringido en el papel térmico

En diciembre de 2016, la Comisión Europea tomó la decisión de restringir el uso del BPA en el papel térmico en la Unión Europea. Esta prohibición entrará en vigor en 2020, dando a los fabricantes, importadores y usuarios de papel térmico el tiempo necesario para eliminarlo y encontrar una alternativa.

Como resultado de la restricción, los fabricantes de papel deberán reemplazar el BPA por otros fijadores de tintas. Un sustituto potencial que la industria considera por el momento es el producto químico bisfenol S (BPS). Sin embargo, existe la preocupación de que pueda causar problemas de salud similares al BPA. Para garantizar que no se reemplace un producto químico peligroso por otro, el BPS se encuentra actualmente en proceso de evaluación de sustancias y la Comisión Europea también ha pedido a la ECHA que investigue en profundidad el uso del BPS como sustituto del BPA en el papel térmico.

La ECHA ha solicitado a la industria que proporcione actualizaciones anuales sobre el uso del BPS y otros fijadores alternativos al BPA en la fabricación de papel térmico en la Unión. En el apartado de «Información adicional» del documento se puede consultar información más detallada sobre los volúmenes de las alternativas utilizadas en la fabricación del papel térmico.

Clasificado como tóxico para la reproducción humana

El bisfenol A está clasificado en la Unión Europea como una sustancia que tiene efectos tóxicos para nuestra capacidad reproductora. Todos los fabricantes, importadores o proveedores de BPA deben clasificar y etiquetar las mezclas que contienen BPA como tóxicas para la reproducción de categoría 1B antes del 1 de marzo de 2018. Esto significa que las empresas estarán mejor informadas sobre los posibles efectos peligrosos y sobre cómo pueden protegerse los trabajadores.

Identificado como alterador endocrino para la salud humana y el medio ambiente

El bisfenol A se incluyó en enero de 2017 en la lista de sustancias candidatas extremadamente preocupantes (SEP) debido a sus propiedades de toxicidad para la reproducción. En junio de 2017, el Comité de los Estados miembros de la ECHA apoyó la propuesta francesa de identificar, además, el bisfenol A como sustancia extremadamente preocupante debido a sus propiedades de alteración endocrina, causantes de probables efectos graves en la salud humana que dan lugar a un nivel de preocupación equivalente a las sustancias carcinógenas, mutágenas o tóxicas para la reproducción (CMR, categoría 1A o 1B). En enero de 2018, la entrada del BPA se actualizó con objeto de recoger un motivo adicional para su inclusión en la lista de sustancias candidatas debido a sus propiedades de alteración endocrina que causan efectos adversos en el medio ambiente, con arreglo a la propuesta de Alemania.

Uso restringido en materiales en contacto con alimentos

Desde el 1 de junio de 2011, está prohibido el uso del BPA en biberones para bebés en toda la Unión Europea. En Bélgica, Suecia y Dinamarca también está prohibido en otros materiales que entran en contacto con alimentos destinados a lactantes y niños menores de tres años. Francia ha prohibido el BPA en todos los envases de alimentos, contenedores y utensilios. Aunque el uso del BPA en materiales que están en contacto con alimentos está permitido en la Unión, hay una cantidad máxima que se permite que se desprenda del material. La EFSA está revaluando los riesgos para la salud pública relacionados con la presencia de BPA en los alimentos. 

En enero de 2018, la Comisión de Medio Ambiente, Salud Pública y Seguridad Alimentaria del Parlamento Europeo aprobó la propuesta de la Comisión de reducir el límite de migración específica (LME) aplicable a plásticos, recubrimientos y barnices para metales y otras fuentes de contacto del BPA de 0,6 mg/kg a 0,05 mg/kg. También se impuso una prohibición de la presencia de bisfenol A en botellas de plástico y envases que contengan alimentos para bebés y niños menores de tres años de edad.

Límite en los juguetes

En la Unión Europea existe actualmente un límite en la cantidad de BPA que puede desprenderse de los juguetes para niños de hasta tres años y en cualquier juguete destinado a ser colocado en la boca de un niño. Ese límite de migración actualmente es de 0,1 mg/l de BPA. No obstante, a partir del 26 de noviembre de 2018 comenzará a aplicarse un límite más bajo, de 0,04 mg/l.